jueves, 31 de marzo de 2016

PEDRO Y PABLO, UN PASEO TELEVISADO


PEDRO Y PABLO, UN PASEO TELEVISADO CON NEBOT AL FONDO DE LA NOTICIA

Es caminar y pasar por delante del Congreso de los Diputados lo que se hace a diario, sin que se fijen en uno, y sin que uno se pare con parlamentario ninguno.
A veces hay excepciones, y otras veces hay lo de siempre, pocas ganas de pararse, y seguir caminando pausado, en un meditar de ojos, siempre mejor ir  hacia la contemplación que quedarse en el famoseo que te descuenta lo que te queda en el bolsillo, mientras crecen sus cuentas entre plusvalías y decretos ley.

Y ayer tuve la suerte de encontrarme con una de esas personas que no han dejado de ser como eran hace 20 años,en la Facultad de Ciencias de la Información: Jóvenes, soñadores , y siempre tenaces al perseguir la verdad , y dar a conocer la idea de la justicia que nos merecemos.





Pero no siempre pasas de lo que ven tus ojos. Y ves una suerte de cámaras preparadas en batería, con los realizadores hablando de sus cosas, esperando a los jefes de la cosa, y no puedes evitar sacar el tirafotosdebolsillo, y al plasmar lo que ves en la mirilla telefonil, también ves a Marta Nebot. Y piensas, vas o no vas, mientras la ves que anota quien va saliendo por la verja de los aforados, que son pocos, apenas 4 en dos parejas. La interrumpes o no la interrumpes en su  trabajo, piensas, y también recuerdas que la ultima vez que te pasó lo mismo, quien fuera senador un día, y siempre poeta, José Antonio Labordeta se quedo hipnotizado por como llevabas la boina salvadoreña y él sabía un rato largo de llevar boinas como buen aragonés. Ese día te diste cuenta de que Labordeta quería hablar contigo, preguntarte cosas, y también sabías que estuvo cantando por Nicaragua, y El Salvador, su estupenda canción libertad libertad libertad. 




                                                  Preparado, y mientras, observación profesional.  



Pero como eras un tímido engreído, dejaste pasar la ocasión, y siempre que pasas frente al Congreso y vez que un ejército de empleados por la difusión de la cosa que nos administra, aguzas la mirada, y si ves a algún conocido de aquellos divinos días de la Facultad de Ciencias de la Información, piensas en él. Piensas en la foto que no te hiciste cuando José Antonio Labordeta se giró hacia ti, dando la espalda a los leones del Congreso, y tú pasaste como un general a medio metro de él, diciéndole si, así es viejo amigo, con una media sonrisa y guiñándolo un ojo. Y mientras piensas, no me puede  volver  a pasar has cruzado la calle, y Marta te saluda, Hola Chema. Y tú te sientes como entonces cuando querías ser un amigo para los jóvenes que estudiaban y el futuro de la vida les pillaba lejos.




Hola Marta, que bien que me hayas reconocido, qué alegría digo, y eufórico le pido un selfie, pero el sol no nos deja ver nada en la pantalla. Una mujer, rubia, con sus años alegres, pasa por allí, y ella muy amable como debe ser ella, nos saca la fotografía que yo vuelvo a ver ahora. Y en ella veo a miles de estudiantes que un día fueron importantes en mis ojos, y algunos han logrado ser algo , porque ser algo era lo que querían , y son novelistas afamados o poetas brillantes , directores de cine que han triunfan en Hollywood mar adentro, o dedicados al cine de los lunes al sol,  o significativos publicitarios. Y periodistas que dejaron su trabajo para ponerse la corona de Reina de España, y periodistas que han perdido su trabajo por la larga crisis que no acaba nunca, y periodistas que afortunadamente trabajan en algo, como Marta Nebot, y eso es importante para nosotros, que ya no somos los mismos, ni leemos 5 diarios de papel cada día, como cuando estábamos en la Ciudad de Hormigón. Por eso cuando preguntas, y que tenemos hoy, de la respuesta te quedas con Pedro y Pablo.






Y como has decidido no volver a ver la tv , ni leer la prensa hasta que acabe el circo electoral y político, acabas como empezaste , con la emoción de saber que al otro lado de tu mundo , querido lector, siempre hay personas como tu, que no te olvidan, y es por ello que siempre debes levantarte con tu mejor sonrisa, y meditar más y mejor, y amar lo que haces y lo demás es vieja política sobrante.
      


Marta Nebot Chema Rubio
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